Los papeles de Tovar

El blog de Gregorio Tovar. Una invitación a que revuelvas y critiques los papeles de un maestro de escuela.

Especular

 

socrates

 

Sobre cómo cambian las cosas es necesario seguir escribiendo; se nos aparece con frecuencia una convicción poderosa que nos hace negar o afirmar con vehemencia la idea que hemos sido capaz de fabricar con la ayuda de lo que viene de fuera y que, hábilmente mezclamos con lo que tenemos dentro. Por ejemplo, en nuestra sociedad se ha enclavado con éxito una versión moral del quehacer político: todo el mundo parece entender que en eso de “la casta” radica toda la ignominia.

Sin mucho escudriñar dentro de los partidos políticos, aparecen muestras inequívocas de comportamientos faltos de ejemplaridad; aparecen en los amantes, en los clubs de fútbol, entre los trajeados banqueros, alrededor de los malpagados periodistas,…si ya también el escándalo aparece en el seno eclesiástico, ni los adultos ni los adolescentes tenemos asideros donde agarrarse para no caer. Creo que estamos pasando del valor humanístico del “to er mundo ej güeno” a considerar que la maldad es la cosa más y mejor repartida.

Se dice que los jóvenes han de tener referentes éticos por donde debe circular su compostura social; pero lo que observan con inusitada frecuencia es que el mundo adulto premia y prefiere la mentira ingeniosa a la simpleza de la verdad. Quedó atrás aquello de la “Educación para la Ciudadanía”, cuanto más dedicarse ahora a indagar entre la sana diferencia entre Ética y Moral. El bueno de Sócrates definió el término “virtud” como aquello que era común para toda la raza humana y en todas las circunstancias; si estuviese de acuerdo con el segundo párrafo de este escrito, volvería a tener motivos para beberse la cicuta.

Muchas veces el obrar va detrás del meditar, que se hace así porque –según Sócrates- realizar el bien da felicidad. Así que conviene “especular”, que significa mirarse en un espéculo, en un espejo, para así tener mejor consideración de lo que podemos hacer en la práctica, para hacer suposiciones sobre algo que no conocemos con certeza pero que deseamos ejecutar con plena justicia y equidad. Mas si atendemos a que los modelos de la nueva casta pueden tener un pisito a los veinte años, siendo estudiantes sin ingresos, y “especular” con el significado financiero del que obtiene ganancia sin trabajo ni esfuerzo ni preocupación lícita, el cambiazo se ha consolidado.

Goyo

07-nov-16

 

Cáceres de Azul

azul

 

En aquel tiempo y en estos entonces las cosas siempre fueron complicadas y difíciles, por eso conviene refugiarse en la duda; así, desde la cueva de la incertidumbre uno puede tantear las imprecisiones, rebuscar en razones ajenas y tratar de componer un juicio no dañino. Esta actitud no disfruta del aplauso de la plebe, que suele buscar pronunciamientos y conclusiones rígidas aunque se contaminen de violencia verbal, gestual o comportamental.

No es verdad que la gente se queje por todo, se queja por mucho. Unos porque dicen que pagan muchos impuestos y otros porque aumentan los aparcamientos azules a más de dos mil cuando ahora, con menos de mil, no parecían quejarse. Dicen que todo se ha de hacer por la movilidad urbana; y yo pienso que cuanto menor sea el tiempo reglado para estacionar el coche y mayor la zona posible, más grande y diverso será el cachondeo de la mudanza. Si a ello le añadimos el trío residentes, visitantes y turistas, tendremos variadas agitaciones a las precisas horas en que se pretende tranquilizar al personal.

Cáceres medieval y renacentista no fue pensada para los villanos sino para élites de la nobleza, el clero o la milicia. La prueba permanente e imborrable del algodón se aprecia cuando uno conoce la razón del diseño arquitectónico del Arco de la Estrella; si tal problema hubiese aparecido en mi pueblo, habríamos hecho pasar el carro atravesado. Cáceres moderno y contemporáneo, debido a la movilidad urbana que imponen los carruajes, se adornó con marmolillos en las esquinas y con bosques de bolardos en las aceras. Incluso dicen que ya es bueno reservar calles enteras al uso exclusivo de la clase peatonal. Como la invasión del vehículo es cada vez más atosigante, las autoridades tratan de solventar el problema; pero el problema no solo lo causan los movilizados cacereños sino que a ellos se añaden los viajantes arroyanos, los inquietos casareños y un montón cotidiano de movilizados de los alrededores atraídos por la aparente feria capitalina.

Ya no podremos dejar tranquilamente el cacharrito en cualquier parte. Y conste que no acudimos a un ferial, sino a un trabajo, a una gestión administrativa ineludible, a una visita médica,… incluso a un relajante paseo por el desvencijado y abandonado Parque de Antonio Cánovas.

Goyo

25-oct-16

Vertebrar

 

 

Cáceres, Amanecer, Patrimonio

 

 

A un matrimonio de turistas portugueses, una vez mostré la monumentalidad de la ciudad de Cáceres desde donde la plebe contempló siempre las iglesias, las torres y los palacios: desde la lejanía. Ha de saberse que el grueso de los turistas la contempla como si fuese noble, capitán o secretario del obispo y que, por tan poco, carecen de la esencia y causa de que Cáceres Monumento sea así. Nos paseamos entonces la Ronda de Vadillo a la vez que íbamos contemplando trozos del exiguo arroyo del Marco. Haciendo el recorrido del oeste hacia el este, a la derecha se sigue observando la humildad de las edificaciones y a la izquierda, la impotente muestra del poderío señorial, militar o eclesiástico. Yo sigo defendiendo que antes de distinguir entre los Golfines y los Mayoralgos, hay que empaparse de judíos, bataneros, hortelanos y caleros para entender la ciudad integrada.

Quizá ustedes también piensen que toda actuación urbanística es un atentado resuelto a lo rústico. Otra verdad es que no hay ciudad noble que no tenga río, o se asiente en los márgenes de un arroyo generoso. La Ribera del Marco, de la Madre, del Rey o del Concejo cosió por siempre a Cáceres. Sigue existiendo -olvidado y penoso- el trazado que el agua de la Ribera del Marco llenó de fuentes, norias, puentes y huertas facilitando así el asentamiento humano de manera permanente. El corredor medioambiental de la Ribera del Marco cacereño lleva siglos señalizado sin que haya requerido programa o proyecto explícito y ha sido redefinido de manera natural por la experiencia de las poblaciones, las culturas y los tiempos.

Para estos días, si no estás al corriente de las dieciocho líneas de actuación que contempla el programa DUSI, no eres un auténtico catovi. Este nuevo proyecto trata de hacer un corredor verde para unir barrios de la ciudad a través del Parque del Príncipe, de donde puede coligarse que hemos diseñado últimamente barrios inconexos pese a la joya verde; lo que también nos enseña que no sólo con árboles se hace Ecología y se integran así las calles según un desarrollo urbano sostenible.

Quizá pueda servir para recordar que ya la gente comienza a creerse que la próxima economía será de corte verde o no será; mi duda se centra en si con decir dusi y decir Alzapiernas se dice verde.

 

 

La ministra tiene una carta.

 

helen

 

La señora ministra de Cultura y Universidades de Suecia, que se llama Helene Hallmark, cesó el 5 de septiembre a todo el Consejo de Administración del Instituto Karolinska de Estocolmo, que es la institución encargada de proponer los candidatos al Premio Nobel de Medicina. El escándalo de un cirujano italiano acusado de falsear datos en artículos científicos ha hecho que reputados fisiólogos hayan pedido este año que se declare desierto el galardón.

A mí me parece regular la cosa ya que ello podrá ocultar el esfuerzo y el saber de médicos estudiosos dedicados por entero a ofrecer a la humanidad nuevas ventajas en pro de la salud o nuevas estrategias para doblegar algunas enfermedades.

En otro ámbito, pese a los reconocidos y aplaudidos métodos interpretativos de cómo funciona la Economía, se sigue evidenciando una inexplicable expansión de la pobreza que agobia tanto a naciones como a poblaciones. Los rigurosos tratados sobre Economía no hacen sino fortalecer las fortunas poderosas con el mismo vigor que maltrata a las débiles.

Cuando Alfred Nobel plasmó su herencia en noviembre de 1895, en el Club Sueco-Noruego de París, se sintió culpable por su responsabilidad como empresario enriquecido a través de una industria productora de dinamita, cuyo principal mercado dejó de ser la minería y se trasladó a la guerra. Esta puede haber sido la motivación principal de su afamado testamento, quizás unida a la costumbre de la época de realizar acciones altruistas.

A partir de 1968, el Banco de Suecia otorga el Nobel de Economía, premio no instituido por Alfred Nobel y galardón que aún su familia sigue sin aceptarlo como tal. Muy a pesar de este reconocimiento a los estudios económicos, no parece haberse notado beneficios globales evidentes para la sociedad; como prueba está que en febrero de 1995 se acuerda que el premio de ciencias económicas sea redefinido como Premio a las Ciencias Sociales, sin que su remodelada definición sea reconocida en plenitud.

En respeto a la intención primigenia y a la memoria de Alfred Nobel, yo me atrevo a pedirle que se retire el reconocimiento y galardón a los estudios económicos y se deriven los fondos y las medallas para premiar a las personas o instituciones que se distingan por su compromiso y defensa del Medio Ambiente.

Comienzan a madurar los membrillos a la vez que se anuncian los premios Nobel.

Goyo

26-sep-16

 

Digno del oeste

 

trendigno

 

Lo atractivo de la Geografía es el disfrute inasible que los territorios dan al hombre, las concesiones que presta a las aventuras del hombre en la tierra. Nosotros pertenecemos a la cultura y civilización mediterránea, que se precia por la diversidad y varianza de las gentes de las riveras del gran mare nostrum. Las gentes del norte del Mediterráneo presentan unas formas de vida y unos fondos de valores que se diferencian de los valores y de las vidas de las personas que habitan las costas del sur. Lo de arriba se llama Europa y lo de abajo, no. Lo de abajo se llama África, lo de arriba, no.

Aquí, en el oeste europeo, también hay arriba y abajo; desde bien chiquitito las profesoras y los profesores nos hacían viajar y cargar con las diferencias: El llamado País Vasco era industrial y las tierras extremeñas ricas en ganadería y agricultura. Cataluña era comercial y Andalucía alegre y turística; pero los dineros, curiosamente, rodaban mejor cuesta arriba. Diferencia acusada también se establecía entre el rico Levante y humilde Poniente. Conclusión: la Geografía nunca nos premió.

Resulta que en el Nuevo Mundo parece que se reprodujo el modelo geográfico para implantarse cómodamente y, a lo que hoy me interesa acudir como ejemplo, el despertar americano no inició el auge hasta que las tierras del salvaje oeste fueron invadidas por el ferrocarril. Aunque para ello, tuvieron que suprimirse culturas y costumbres asentadas, que el tren sustituía e inyectaba en su avance hacia la costa del Pacífico.

Quizá porque nuestros políticos saben esto, se han unido al Presidente Vara y, sobre suelo de cristal de una de las dependencias nobles de la Asamblea de Extremadura -bajo el cristal hay restos romanos- han compuesto una mesa unitaria y unificada que pide para nuestra región un “tren digno”. La foto del acto tiene su gracia porque parece que ninguno de ellos tiene los pies el suelo.

Yo hubiera aprovechado la coalición política para pedir a tan lejana Europa que componga un tránsito ágil entre las dos capitales de los dos países del oeste europeo a través de una línea férrea europea. Y como no existe el eje Madrid-Lisboa y nuestra región no parece dispuesta a doblar grandes voluntades, me entra la duda de si nuestro oeste se encuentra ya domesticado sin haber llegado al Atlántico.

 

Goyo

31-may-16

Veinte veces más

 

glifosato

 

De nuevo el Tajo me lleva a Portugal. Diseño el viaje para disfrutar del sol y de la hierba de la solana de la Sierra de la Estrella, que está prontito. Nuestras carreteras extremeñas presentan estos días una apariencia de contraste gradual hacia la vida; del negro funerario del asfalto se pasa al marrón muerto de las cunetas que se vuelve a distinguir del verde intenso de los campos.

La apariencia de los paisajes me sigue dando razones y dudas; mirando la piel de las tierras, nada me indica que cambiamos de territorio. Eso sí, aunque ya no hay aduanas, se duplican los carteles informativos de que dejas una tierra que de llama Extremadura y entras en otra propiedad que se llama Portugal. Escudriñando los colores, los arbustos, las peñas, los pájaros,… nada me parece distintivo ni en dos kilómetros, ni en trece kilómetros ni en cuarenta y cinco kilómetros. Aunque los márgenes de las carreteras portuguesas han cambiado.

Os decía que los márgenes de nuestras carreteras se muestran como dos gruesas franjas de vegetación muerta por uso de herbicida para tratar de reducir el riesgo de incendios en este verano que se nos aproxima. Sin embargo, en las carreteras portuguesas, sus márgenes presentan en estos días un suelo cubierto de hierba cortada a estilo campo de golf. Incluso se respetan los pequeños arbolitos que de vez en cuando nacen. Patrullas de obreros con desbrozadoras limpian los bordes de las carreteras de lo que decimos que son malas hierbas.

Y se llega al hotelito, y lo primero que se hace es poner la tele por eso de que te acompañen ya los sonidos vecinos y familiares. Son dos mujeres vestidas con bata blanca y rodeadas de mesas, frascos y tubitos de ensayo, que nos dicen que los últimos estudios que se han hecho en Portugal midiendo la huella del glifosato, indican que muchos suelos portugueses almacenan ya más de veinte veces los niveles que se han detectado en Alemania o en Suiza, y que la prohibición es inminente en toda Europa porque ese herbicida es potencialmente cancerígeno.

El lunes de regreso es festivo en España pero los desbrozadores lusos siguen con su faena; vuelves a sentir la incomprensión de los cambios pese a que los paisajes siguen siendo los mismos. La duda palpita porque desconozco qué niveles de contaminación por glifosato nos acompañan.

 

Goyo

27-may-16

Jóvenes y parados

 

 

voz

 

España, que está justo aquí al lado, ha perdido un millón de jóvenes en los últimos cuatro años. Parece que, la causa principal es la emigración, fenómeno que algunos lo identifican como proceso de selección de escape de los mejores para dejar a los menos buenos al cuidado del abandono. Mirando por los alrededores, contemplamos un joven ejército de trabajadores en espera de ocupación para llevarse un escaso puñado de euros al bolsillo.

 

Hace tiempo, sufrí en mis ánimos el desprecio de la gente ocupada porque mi ocupación era estudiar. “Estudiante, mangante” nos decían en virtud de nuestra ignorada productividad. Después hubo un feliz matrimonio entre el buen estudio y el buen puesto de trabajo. Ahora ya nadie se atreve a ligar futuro entre los  resultados académicos y la excelencia en la remuneración.

 

Una etérea y sutil sistemática ha truncado la tradicional ligazón que esposaba estudio intenso con éxito profesional. Nadie se atreve a vaticinar cómo obtendrán los jóvenes la autonomía de adulto y qué consecuencias futuras tendrá la juventud que ahora es incapaz de emanciparse. Nos sigue pareciendo que el empleo remunerado, sigue siendo la clave que facilita el acceso a los bienes materiales y a las relaciones sociales.

 

Un puesto de trabajo que conceda dignidad al futuro y algunos cientos de euros al presente, parece que también es preocupación de los dirigentes de esta desnortada Europa, que en consonancia con sus declaraciones, destinó el pasado año 943 millones de euros para acciones encaminadas a elevar el número de personas jóvenes que cambian trabajo por dinero. De todos esos dineros, las autonomías apenas han gastado el 12%. A mí se me antoja un escándalo superior al de esos 350 selectos incapaces de concertarse para componer un gobierno.

 

Lo que antes se conquistó con crudas huelgas, ahora se nos antoja inservible; La noticia, que para los jóvenes podría haber sido una especie de revulsivo panameño, no ha ocasionado la más mínima algarada, protesta, cristales rotos o farolas dobladas. Todo es suma tranquilidad, rumia con mordaza, indignación silente de una sociedad civil -¿joven?- descompuesta. Si por ellos son incapaces de revolverse, ¿qué esperaremos de esta juventud para implicarse con los débiles, los ancianos, los enfermos, los desvalidos,… ?

Goyo

11-abr-16

Lunes

 

Lunes

 

Los lunes son ya otra cosa; cada vez los lunes son más quebradizos, puedes fácilmente partirlos en trozos como cuando sacas chocolate de la nevera, y así adivinas el futuro curso de la semana. Por ejemplo, el pasado lunes abrió las puertas a la primavera. Si pareciese poco, ese lunes también sirvió para recordarnos que al menos una vez al año debemos seguir protegiendo los bosques, conservar los bosques, incluso creerse que aún es posible aumentar la extensión de nuestros bosques.

El pasado lunes nos revolvió de nuevo palabras y emociones para que las poetisas y los poetas hicieran fiesta de lectura y de escritura de los escritos bellos. Y además, la Organización de la Naciones Unidas nos recuerda que desde 1966, el 21 de marzo es el Día Internacional dedicado a la eliminación de la discriminación racial. La gentileza de ese lunes radica en que también tiene fuerza social suficiente para dedicarlo a las personas con Síndrome de Down, que no es una enfermedad, sino una especial forma de ser, pensar y hacer, causada por la triplicación del vigésimo primer cromosoma de nuestra dotación genética, por eso también se llama trisomía 21, numerología que nos vuelve a fijar la fecha del día 21 del tercer mes del año.

Hoy también es lunes y se seguirán encendiendo hogueras en Idomeni, que no creo que sirvan ya para calentar; seguiremos vertiendo a los arroyos claros las aguas sucias que con tanta abundancia nuestra sociedad produce y seguiremos sembrando los campos de ripios de chuscas caseras, de muebles derrumbados y de coloridos plásticos desusados. También seguiremos sembrando casas en los parajes silvestres con la misma intensidad que aumentamos la población de casas abandonadas en los parajes urbanos.

Leo que Extremadura necesita 18.600 viviendas nuevas antes de que llegue 2029, con lo que es muy posible que el censo de viviendas viejas aumente en la misma cantidad: menos bosques, más aguas sucias. Ya nos avisan que el pantano del Arroyo de las Lobas -Guadiloba- anuncia déficit inmediato para antes del verano.

Hoy es otro lunes hermoso; que nacido tras una semana de recogimiento procesional, se presenta dispuesto para ser declarado “lunes del entendimiento” y se inauguren así las obras dialogadas para un nuevo y luminoso gobierno. Bueno, esa es mi duda.

Publicado en Avuelapluma

Lunes de Pascua de 2016

Parece un accidente

 

refugiados.

 

Lo de Turquía viene de atrás, vamos que trae cola. Y lo del Mediterráneo, tenemos la obligación de recordar que es un continuo nido de cuco de los países ribereños: en unas épocas son los sureños los que envidian a los del norte, en otros tiempos los orientales desbancan a los de occidente, luego se quiebran los órdenes y suele ocurrir frecuentemente que los ricos son los que ponen los huevos para que los pobres engoren.

 

No hay en el mundo un mar tan bien rodeado de gente tan mal avenida, un charco tan insólito de historias y una bañera tan habituada a servir de tumba de creyentes fieles a los tres monoteísmos nacidos en sus orillas. Y mira que los tres -cristianos, judíos y musulmanes- son más que primos hermanos, pero se comportan como alejados cuñados; the three hatefull, que diría Tarantino.

 

Ya conocemos que la guerra persiste de modo especialmente enconado en Siria provocando exilio forzado de cientos de miles de familias ya rotas y de personas ya sin familia. Naturalmente, huyen hacia la zona que entienden más próxima y segura, aunque para ello arriesguen su vida cruzando mar inseguro. Quieren refugiare en la Europa Unida y la Europa unida le ha dicho que nones, que deben retornar, y ahora le ponen de policía a la gendarmería turca, con dinero de los europeos unidos. La vergüenza ideológica nace al constatar que cuando el gobierno turco airea una democracia más raquítica es cuando los supuestos demócratas europeos unidos le están facilitando una futura integración

 

Otra gente ajena a la gobernanza europea afirma que la decisión de devolver los balseros a Turquía es ilegal, contraria a las normas de acogida y protección que tanto se airearon a finales de siglo pasado y que se presentaban como ejemplo a seguir y que tenían el amparo de la ONU. No existe ahora piedad con las personas que huyen de la guerra, ni acogida humanitaria, y lo que es más peligroso: se ha perdido el concepto y sustrato de la solidaridad como componente íntimo de la Justicia y se quiere -malamente- sustituirlo por el voluntarismo caritativo. Conviene repetir que la caridad no es Justicia, y para que ésta exista se requiere que la solidaridad se ejecute de forma obligada.

 

Todo esto me empuja a la futura duda de si se están preparando las cosas para que lo del mar parezca un accidente.

Goyo

14-mar-16

 

 

Otro tren que va y viene

 

 

 

tren

 

Mi último cuarto de siglo, puedo resumirlo en dos aspiraciones que me siguen conduciendo sin que pueda comprobar hasta el momento que mis desvelos se hayan cubierto de éxito. Digo que la primera es que me gustaría ver atravesada nuestra Extremadura por una vía férrea doble, electrificada y acogedora de trenes veloces. La otra primera y más importante es que me gustaría que supiéramos repoblar de encinas y alcornoques nuestros disminuidos bosques y nuestras viejas dehesas.

Sobre la repoblación, llevo veinticuatro años promocionando una sencilla campaña durante los dos últimos meses del año: “Siembra una bellota” por ver si, además, nos sirviese tan familiar fruto como muestra de regalo navideño a los amigos y familiares que tuvieron que emigrar. Así, me dicen que tenemos ya encinitas o alcornoques en las tierras más alejadas. Muy pocas; pero muy queridas.

Sobre el ferrocarril, fue en el 92 cuando di por primera vez la lata ante las mejores autoridades que tuvimos y, por lo que percibí, no les resultaba asombroso que Madrid y Lisboa estuviesen unidas por un moderno ferrocarril, al modo y manera como Sevilla y Madrid se unieron. Naturalmente, también parecería asombroso que la línea que uniese las dos capitales excluyese al territorio extremeño. Yo me pedía tan sólo una parada en cualquiera de estas tierras y recordaba que, paralelo al Tajo, el relieve se inclina suave y favorablemente hasta el Mar de la Paja; luego, venir de Madrid a Lisboa era energéticamente cómodo y económico, aunque al revés la cosa se complicase algo.

Con algo más de seriedad nos recordaba Iam Gibson en días pasados nuestra cortedad visionaria respecto a esa buena gente que tenemos al lado. Y la semana pasada, nuestro presidente Vara se vuelve a ilusionar con el tren. Vale.

Ya estamos conformados para echar de nuevo la culpa a los últimos responsables políticos que nos han gobernado; quizá convenga cambiar de estrategia y culpabilizar a los que nos quieren gobernar en el futuro; a ver si nos damos cuenta que unos u otros, los responsables, los culpables, los gobernantes son “extremeños”.

Seguiremos batallando. La duda la tengo en saber cuántas encinas y alcornoques faltan aún que arrancar al fin de diseñar para estos inmediatos años, campañas de reforestación más variadas e incisivas.

 

Goyo

15-feb-16